Si en algo estamos de acuerdo es que no ha existido movimiento, religión, filosofía o estilo de vida más atacado históricamente que el cristianismo. Desde sus inicios hasta el día de hoy no han cesado los ataques desde todos los frentes posibles, es aquí donde surge la necesidad de defender lo que creemos y exaltar el pensamiento evangélico por encima de cualquier otra cosmovisión y como único camino a la salvación y comprensión de las cosas creadas.  Por esto de la teología se desprende una rama muy importante aunque a menudo controvertida: la apologética.

Estoy seguro que ya muchos conocen la definición de apologética pero aun así es importante que la  consideremos:

Se define como Apologética a la disciplina que se encarga de la defensa  de la Fe desde varios puntos de vista y usando diferentes cosmovisiones para establecer el cristianismo como la cosmovisión más correcta lógica y objetivamente hablando.

Con el avance de la ciencia y las ideas, en las ultimas décadas ha vuelto a renacer un marcado interés en la apologética con apologistas de renombre como William Lane Craig, Ravi Zacharias, Lee Strobell, Alister McGrath entre otros; sin embargo, si retrocedemos en el tiempo aparecerán en la historia otros nombres como G.K Chesterton, C. S Lewis, Tomas de Aquino, Ireneo de Lyon y en la iglesia primitiva tenemos a Apolos del cual la Escritura dice:

 Porque con gran vehemencia refutaba públicamente a los judíos, demostrando por las Escrituras que Jesús era el Cristo. Hch 18:28.

Campos de la apologética

El estudio de la defensa de la fe tiene varias ramas que se clacifican de acuerdo a su enfoque, a saber:

Apologética filosófica: esta rama de la apologética se dedica a  la defensa de la cosmovisión Cristiana usando como plataforma el razonamiento lógico, los temas filosóficos, aborda temas complejos como la eternidad, el sufrimiento y el mal para clarificarlos mediante la argumentación filosófica.

Apologética histórica: se dedica al estudio de la historicidad de la vida y los hechos de Jesus.

Apologética científica: trabaja con el eterno debate ciencia-Dios. El objetivo de la apologética científica es el de enseñar que la ciencia y la Fe son enteramente compatibles.

Nota: es bueno resaltar que tanto en la apologética histórica y la apologética científica se abordan temas filosóficos que impactan estas áreas.

La Apologética científica y su utilidad

Un error que han cometido muchos ateos y no pocos teístas es querer tratar las Escrituras como un libro de ciencias; de hecho, la Biblia ni siquiera intenta defender el tema de la existencia de Dios puesto que el primer enunciado de la Biblia en libro de Génesis es que Dios existe: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra.” Gen 1:1.

Sin embargo, vivimos en un mundo que no sabe que creer, sus pensamientos están cautivos por los maestros que se vean más intelectuales, de ahí que hoy, donde vaya la ciencia irán las personas y por eso se ha llegado a pensar que la ciencia ha desplazado a Dios —Nada más lejos de la verdad— aunque la Biblia no es un libro de ciencia, los hallazgos que las diferentes áreas de la ciencia han estado haciendo, es  dar a conocer verdades que la Escritura ha  reclamado por siglos; por ejemplo:

  • La Forma de la Tierra(Isaías 40:22)
  • La Tierra no está suspendida de algo(Job 26:7)
  • El Ciclo Hidrológico(Eclesiastés 1:6-7, Job 36:27-28)
  • El concepto de Entropía(Salmo 102:25-26)
  • La Naturaleza de la Salud, Sanidad y Enfermedad (Levítico cap. 12-14)

El debate de la Apologética científica no se limita a los anteriores cinco puntos sino que trasciende a ellos desmintiendo el ataque despiadado de muchos que hablan en nombre de la ciencia para cualificar la Biblia como absurda y anticientífica. Este tipo de Apologética ha sido entonces el elemento conciliador entre dos áreas totalmente racionales y complejas: Fe y ciencia.

El mundo postmoderno ha asumido a la ciencia como una nueva religión que no tiene libro sagrado sino que tiene como estandarte las palabras e ideas de hombres “intelectuales” que niegan la existencia de un Dios y la veracidad de la revelación hecha en la Biblia, estableciendo que la ciencia es el fin de todas las cosas, y en realidad la ciencia es uno de los medios por el cual el hombre puede conocer el universo que le rodea.

La apologética científica ha tenido como labor demostrar que  ciencia y Fe no son enemigos incompatibles que andan en direcciones opuestas sino que son caminos compatibles y racionales que explican el universo conocido. Además, hay que tomar en cuenta de que la ciencia al igual que otras áreas del conocimiento tiene limitaciones que trascienden sus fronteras. Cuestiones  acerca de nuestra existencia, nuestra identidad, nuestro propósito, nuestros pensamientos, la vida y el alma son temas que no son abordados plenamente por el método científico; por el contrario la Fe puede dar respuesta a las preguntas más engorrosas de la existencia humana y el alma mientras puede responder preguntas acerca de la majestuosidad del universo.

Apologética científica por razones equivocadas

Si como creyentes en algún momento nos vemos interesados en incursionar en este vasto e interesante campo se hace necesario tener claro que el objetivo del debate, de las pruebas y del conocimiento no es la demostración de que tanto leemos, que tanto sabemos y  de que tanta razón tenemos, el único fin que debe perseguir un creyente con la Apologética científica es la Gloria de Dios y la exaltación de Cristo en su vida (salmo 115:1). Si todo el conocimiento que logramos adquirir solo sirve para atraer reconocimiento humano, la sabiduría que tenemos es terrenal, animal y diabólica (Santiago 3:15)

Tenemos claro que El Creador se ha revelado a Si mismo en la naturaleza como establece el Salmo 19 y se ha revelado aun en las mismas leyes que rigen dicha naturaleza. El químico y microbiólogo francés Louis Pasteur dijo lo siguiente:

“Un poco de ciencia aleja de Dios, pero mucha ciencia te devuelve a Él”. La ciencia luego de años y años rechazando categóricamente la idea de un Creador ha tenido en estos días poco a poco que regresar a la posibilidad de que “el universo conocido tenga una Causa generadora, creadora y absoluta.”

La Biblia dice que el hombre de Dios debe estar enteramente preparado para cuando se demande la razón de nuestra esperanza (1 Ped 3:15) y ciertamente es necesario que se levanten hombres con hambre de investigar y de demostrar a este mundo cambiante que la cosmovisión cristiana desde el punto de vista científico es lógico en su argumentación, coherente con la realidad y objetivo en cuanto a la visión que ofrece el cristianismo bíblico.

Ahora bien, una verdad que debe quedar establecida en el corazón de todo aquel que le guste la Apologética y todo aquel que investigue en la ciencia; es  que no se trata del  conocimiento de la leyes de la naturaleza, el conocimiento de los últimos avances científicos, el poder conocer la materia y como funciona, lo que hará que un alma tenga una relación con Dios, La única vía por la cual un ser humano puede llegar al conocimiento pleno del Dios viviente ¡es a través de Su palabra!

 Conclusión

La apologética científica es un campo bellísimo que cada día demanda de hombres espirituales que quieran exaltar a Cristo con sus vidas a través de la demostración de como Dios se ha revelado en la naturaleza (Salmo 19:1-6) y que a partir de este conocimiento lleven a las almas a comprender como Dios se ha revelado en Su palabra(Salmo 19:7-14), así guiaremos cada vez más a hombres y mujeres a saber que lo más importante no es conocer leyes naturales sino las leyes espirituales que rigen la creación, el hombre ha caído, necesita un Salvador y ese Salvador lo puede encontrar en Cristo, a Él sea la Gloria!

2 Comentarios

  1. Muy buen articulo! Y amen, que asi sea, que Dios despierte hombres valientes que puedan defender su fe ante esta sociedad.

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